Muchas industrias diferentes utilizan acero galvanizado principalmente porque proporciona a la industria una amplia gama de ventajas, que incluyen:
1. Bajo costo de procesamiento: el costo del tratamiento antioxidante de galvanización en caliente es menor que el costo de otros recubrimientos de pintura;
2. Duradero: ya sea en entornos suburbanos, áreas urbanas o zonas costeras, la capa antioxidante galvanizada en caliente estándar tiene un muy buen efecto anticorrosión;
3. Buena estabilidad: la capa galvanizada y el acero están integrados metalúrgicamente y pasan a formar parte de la superficie del acero, por lo que la durabilidad del revestimiento es relativamente confiable;
4. El recubrimiento tiene una gran ductilidad: la capa galvanizada forma una estructura metalúrgica especial que puede resistir daños mecánicos durante el transporte y el uso;
5. Mantenimiento general: cada parte de las piezas revestidas se puede revestir con zinc, e incluso en huecos, biseles y lugares ocultos se pueden proteger completamente;
Propiedades antioxidantes de la capa galvanizada. El hierro del acero es muy susceptible a la oxidación, pero la adición de zinc actúa como un amortiguador protector entre el acero y la humedad u oxígeno. El acero galvanizado es altamente protector, incluidas las esquinas y ranuras afiladas que otros recubrimientos no pueden proteger, lo que lo hace menos susceptible a sufrir daños.

Proceso de galvanización en caliente para acero galvanizado:
galvanizado en caliente

El método principal de galvanizado es el galvanizado en caliente. ¡El proceso es muy similar a lo que su nombre indica! En este método, se sumerge acero o hierro en un baño de zinc fundido mantenido a aproximadamente 860 grados F (460 grados). Este charco fundido comienza a formar un enlace metalúrgico entre el zinc y el metal receptor. Después de retirar el metal del baño de revestimiento y exponerlo a la atmósfera, reacciona y el zinc puro se mezcla con oxígeno para formar óxido de zinc. El óxido de zinc reacciona además con el dióxido de carbono y forma carbonato de zinc, que forma la capa protectora final del material. El signo revelador de un material galvanizado en caliente es la presencia de patrones cristalinos en la superficie, a veces llamados "lentejuelas".






